Transferencia natural de genes entre organismos no emparentados, es mas común de lo que parece

La comunidad en general siempre ha cuestionado que el hombre, atrevidamente, haga en el laboratorio lo que en la naturaleza nunca ocurre. Se ha llegado al punto de manifestar que el hombre está afectando el proceso evolutivo al transferir genes de una especie X en una especie Y.

Sin embargo, las evidencias científicas han logrado demostrar, que la transferencia de genes entre especies no emparentadas, es algo mas común de lo que parece y solo que hasta ahora se empieza a documentar.

Científicos de Texas A&M University y USDA Forest Service Southern Research Station, han publicado recientemente para la comunidad científica, la transferencia de genes entre insectos y plantas, proceso que ha ocurrido de manera natural y sin la intervención del hombre.

La transferencia horizontal de genes es un proceso natural que ha ocurrido entre protistas, hongos, plantas y animales por miles y hasta millones de años, aseguran los científicos autores del artículo.

Existe un grupo de secuencias repetitivas de ADN (denominadas elementos transponibles) que se mueven entre organismos de especies cercanas, pero también entre especies que pertenecen a diferentes reinos y dominios.

Lo que ha permitido detectar y rastrear estos elementos transponibles entre el genoma de especies no emparentadas, es el reciente desarrollo de las herramientas de secuenciación y su consistente precio, cada vez mas accequible para los grupos de investigación a nivel mundial.

Sin lugar a dudas, esto ha permitido que se amplíe la barrera del conocimiento respecto a la disponibilidad de secuencias de genomas (ADN) de las especies que se encuentran en la biodiversidad, permitiendo que los científicos puedan analizar y determinar mediante estudios evolutivos, la capacidad de las especies para compartir y transferir porciones de su genoma (sin la intervención del hombre).

En el estudio publicado por Lin y colaboradores, describió el primer caso (documentado) de transferencia horizontal de genes entre animales (insectos artrópodos) a plantas (pinos), usando para ello elementos conocidos como Penelope o PLEs, un grupo de retrotransposones estrechamente relacionados en telomerasas de eucariotas.

Mediante el empleo de una combinación de técnicas moleculares y análisis computacional, se demostró que el linaje PLE es altamente diversificado en pinos y otras coníferas, pero parece estar ausente en otras gimnospermas. Sin embargo, sus estudios filogenéticos (evolutivos) usando las secuencias de ADN disponibles revelaron que las coníferas forman un grupo monofilético (que comparten un ancestro común) agrupándose dentro de un clado (grupo) de elementos compuestos principalmente por insectos artrópodos.

Estos datos sugirieron la transferencia de secuencias de ADN entre grupos de artrópodos y un ancestro en común de las coníferas modernas.

Así las cosas, es evidente que en la naturaleza, la transferencia horizontal de genes entre individuos de especies no emparentados (transgénesis), es más común de lo que parece. Solo hasta ahora ygracias a los avances de la tecnología y el conocimiento que ha adquirido la comunidad científica, es que se empieza a conocer.

Fuente principal: Artículo científico Lin y colaboradores.

Análisis: Equipo Biotech Colombia

 

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